El día que no tenía la cámara

Ayer participé de un lindo recreativo evento y me encuentro con que me faltaba algo y precisamente era la cámara, sentía esa necesidad de acercarme y hacer fotos, intrusar esos momentos de juegos donde las expresiones de los niños y niñas vuelan sin límites, ver esos angelitos disfrazados de colores y las alas de sus sueños expandidas desplegando todas sus fuerzas al volar.
















Hoy tengo muchas fotos en mi retina que valen tanto o más que aquellas fotos que pude haber tomado con mi cámara gracias a que como fotógrafo he aprendido a desarrollar las fotos, tomas, encuadres y momentos mucho antes de encender la cámara.
La cámara se ha convertido en esa herramienta que me permite comunicar como veo mi mundo o particularmente "lo que veo en este mundo", me da esa posibilidad de compartir.



La práctica de fotos sin la cámara te puede ayudar a profundizar tu elaboración de las fotos como así también pulir el ojo fotográfico ya que te olvidas de la cámara y lo que hay que hacer con ella. Desde el momento que cargamos la cámara al hombro es algo en que debemos pensar sea en la seguridad que no le suceda nada, en que si está prendida o no, si tiene la tapa, que configuración tiene, etc... todo esto te lleva a desviar la vista o visión como fotógrafo desvinculando la interacción con el entorno; si bien con el tiempo logras disminuir el lugar que ocupan todas estas acciones ya que se vuelven rutinarias podríamos decir que por más naturales que te salgan aún debes pensar en ellas es para lo cual recomiendan ( y por experiencia también lo recomiendo) es que antes de pensar en la cámara salgas a buscar hacer fotos sin ella, interactuar con el entorno, observarlo y encontrar detalles para fotografiar.

En las diferentes ramas de la fotografía esto puede servirte mas o menos, ejemplo en fotoperiodismo el momento único y rápido es el objetivo principal y seguramente no tendrás tiempo para pensar en todo esto aunque para lograr captar lo instantáneo que conlleva esta rama se necesita entrenamiento visual que nace de ejercicios como estos y sin dudar de la práctica misma (y en gran cantidad).

La foto no nace en el disparo sino que mucho antes de encender la cámara y con la práctica el proceso de creación se hace más extenso antes del disparo.




Contar una foto que hice sin la cámara me ayudo a saber que es lo que no busco en mis fotos, saber que  quiero decir algo y como lo quiero decir fue empezar a forjar mi carácter como fotógrafo.

¿Has probado contar una foto que hiciste sin cámara? ¿te han entendido?


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